Las nuevas Guías Alimentarias de Estados Unidos (2025–2030) acaban prácticamente de publicarse y, tras varios días de ruido, titulares grandilocuentes y reacciones viscerales, empieza a instalarse una calma relativa. Nada de esto debería sorprender. Era previsible, críticas destructivas, críticas constructivas, celebraciones exageradas y rechazos automáticos. Este artículo que escribo no pretende sumarse a ninguno de esos bandos, lo que pretende…